Miembros Solteros

Los hombres y las mujeres que no se han casado, que son divorciados o que son viudos constituyen una porción considerable de los miembros de la Iglesia. Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares tienden la mano a estos miembros y los incluyen en la obra de la Iglesia. A los miembros solteros dignos se les deben dar oportunidades de tener cargos de liderazgo y de enseñanza, incluso cargos en presidencias de quórumes de élderes, en el liderazgo de los grupos de sumos sacerdotes y en presidencias de organizaciones auxiliares.

Los líderes apoyan a los miembros solteros al ayudarlos a acercarse al Señor, a fortalecer sus testimonios y a tomar responsabilidad de su propio bienestar espiritual social y temporal.

Al ministrar a los miembros solteros, los líderes procuran fortalecer la vida familiar, y no competir con ella o restarle valor. Enseñan y testifican sobre la importancia del matrimonio y de ser padres. Aun cuando los jóvenes adultos solteros no vivan con sus padres, los líderes de la Iglesia los animan a honrar y a nutrir la relación que tengan con sus padres. Los líderes también apoyan a los padres solteros en sus esfuerzos por enseñar y nutrir a sus hijos.

Los miembros solteros se dividen en dos grupos: adultos solteros (de 31 años en adelante) y jóvenes adultos solteros (de 18–30 años).

Manual 2: 16 Miembros solteros


ÍNDICE

Ministrar a miembros jóvenes adultos solteros (de 18 a 30 años) Ministrar a miembros adultos solteros (de 31 años en adelante)
Artículos
1-Vídeo: Reseña del programa de los Jóvenes Adultos Solteros
Recursos
Print Friendly, PDF & Email