Oracion de la santa muerte para que mi hijo regrese

Oración por el éxito educativo de mi hijo

En esta página se reúnen varias oraciones para los padres que han experimentado el trauma de la muerte de su hijo o hija. Hay una oración de consuelo por la pérdida de un hijo, una oración para una madre que está de luto y una oración para pedir fuerza cuando se está de duelo. Que el Dios de todo consuelo os abrace en sus brazos eternos ahora mientras rezáis y derramáis vuestros corazones hacia Él.

Anhelamos estar con nuestro querido y amado hijo, nuestros corazones están cargados de profundo dolor y nuestra respiración es superficial. Por favor, llévanos, porque estamos abrumados por el dolor de nuestra pena. Las palabras no pueden expresar la profundidad de nuestra pérdida o la angustia que sentimos.

Sabemos que estás con nuestro querido y amado hijo (hija), tu corazón se alegra por él. Su aliento es una nueva vida en el Cielo. Por favor, ven y cuida a nuestro precioso. Gracias por la esperanza de la vida eterna que ahora ha recibido.

Tu Espíritu lleva la suavidad de la eternidad. Eres la fragancia del consuelo, eres el arrullo envolvente. Por favor, rodea a mi querida amiga en su dolor. Envuélvela entre tus brazos de amor, susurra la verdad celestial en su alma y mantén a salvo cada fragmento de su corazón roto.

Oración de encomio por los muertos

Que veas la luz de Dios en el camino que tienes por delante Cuando el camino que recorres es oscuro. Que siempre oigas, Incluso en tu hora de dolor, El suave canto de la alondra. Cuando los tiempos son duros, que la durezaNunca convierta tu corazón en piedra, Que siempre recuerdes que cuando las sombras caen, No caminas solo.

Rezamos para que en este tiempo de pérdida, Sientas mucho más el amor de Dios Y que encuentres tu consuelo En la presencia del Señor Rezamos para que Dios derrame sobre ti, Su dulce gracia asombrosa Y desborde tu corazón de paz Mientras vives en su abrazo. – M.S. Lowndes

Pero sólo por tan poco tiempo nos has prestado Porque hasta un dibujo tallado en obsidiana se desvanece, y las plumas verdes, las de la corona, del pájaro Quetzal pierden su color, y hasta los sonidos de la cascada se apagan en la estación seca.

Bendice a los que lloran, Dios eterno, con el consuelo de tu amor para que puedan afrontar cada nuevo día con esperanza y la certeza de que nada puede destruir el bien que se ha dado. Que sus recuerdos se vuelvan alegres, sus días se enriquezcan con la amistad, y sus vidas estén rodeadas de tu amor.

Breve oración por mi hijo

“Hijos míos, bebo este cáliz por vosotros… alegraos de que seáis llamados a esta gran devoción… No es necesario que temáis a esas numerosas poblaciones del enemigo. Hijos, ofreced simplemente las heridas, los dolores y la sangre de mi mano izquierda por su caída; los veréis desaparecer como cenizas… Os aseguro que muchos reinos del enemigo desaparecerán en un abrir y cerrar de ojos. Rezadlo y enseñadlo a todos los hombres. Mi Preciosa Sangre salvará”.

Todos vosotros, grandes y numerosos enemigos; el enemigo de la santa muerte de mi Maestro Jesucristo en la Cruz del Calvario; el príncipe de las tinieblas y de la iniquidad, el padre de todos los mentirosos; me pongo de pie sobre la muerte de mi Maestro Jesucristo y ofrezco sus dolores, heridas y la Preciosa Sangre de su mano izquierda al Padre Eterno para vuestra caída, vuestra destrucción y vuestra flagelación. Amén. Preciosa Sangre de mi Maestro Jesucristo – reina en mí y en la vida de todos los hombres. Amén.

“Con amor ofrecí…la Preciosa Sangre de mis sagrados pies…por la unidad de mi Iglesia.Me refiero a todos los que invocan mi nombre. Así como el clavo mantuvo unidos mis pies, así mantuvo a todo mi pueblo para que fuera uno. Hijos míos, cada vez que rezáis esta oración estáis haciendo que la hora de Mi Reino en la tierra llegue antes. A través de esta oración, Mi Padre dejará que llegue pronto; la hora del Segundo Pentecostés cuando se cumpla Mi oración de que todos sean uno… Todos los que lleven a cabo esta devoción se alegrarán mucho cuando llegue Mi Reino. Yo los protegeré siempre”.

Citas de una oración por mi hijo

Trataré hoy de vivir una vida sencilla, sincera y serena, repeliendo prontamente todo pensamiento de descontento, ansiedad, desaliento, impureza y búsqueda de sí mismo; cultivando la alegría, la magnanimidad, la caridad y el hábito del santo silencio; ejercitando la economía en los gastos, la generosidad en las dádivas, el cuidado en la conversación, la diligencia en el servicio señalado, la fidelidad a toda confianza y una fe infantil en Dios.

Concédenos paciencia, Señor, para seguir el camino que tú has tomado. Que nuestra confianza no descanse en nuestro propio entendimiento, sino en tu mano guiadora; que nuestros deseos no sean para nuestra propia comodidad, sino para la alegría de tu reino; porque tu cruz es nuestra esperanza y nuestra alegría ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Dios santo, tu conocimiento de mí excede lo que yo capto o veo en cualquier momento; me conoces mejor que yo mismo. Ayúdame a confiar en tu misericordia, a verme a la luz de tu santidad, y concédeme la gracia de tener una verdadera contrición, hacer una confesión honesta y encontrar en ti el perdón y la remisión perfecta. Amén.

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