Todos los eruditos son apologistas, pero no todos los apologistas son eruditos

Autor del artículo (y traductor no oficial de las citas): Jorge Albarrán Riquelme

Recuerdo en una ocasión cuando decidí responder a una duda doctrinal en un posteo de Facebook de otro hermano de la Iglesia. En mi argumentación, incluí entre otras cosas una cita de un erudito SUD. Habiendo quedado la duda aclarada para este hermano y otros que habían participado del tema, apareció después un comentario de otra persona con la frase “¿Erudito SUD?” como insinuando irónicamente “¿De verdad existen los eruditos SUD?“ ó ¿Realmente tendrá valor una opinión de un erudito SUD?”. Esto plantea varias preguntas como ¿qué es un erudito SUD? ¿Cómo podemos saber cuándo alguien es un erudito SUD? ¿Son los eruditos SUD apologistas? ¿Es malo ser un apologista? ¿Se puede ser un apologista y un erudito SUD a la vez, algo que los críticos de la Iglesia señalan que es una contradicción vital?
Precisamente estas preguntas me llevaron a buscar investigar más del tema hasta que encontré este excelente artículo del hno Scott Gordon, presidente de Fairmormon, una organización apologética mormona norteamericana, y que reúne los trabajos de algunos de los eruditos más prestigiosos del mundo mormón y académico, así como apologistas sin estudios académicos y un centenar de voluntarios que responden a muchas preguntas críticas sobre la Iglesia.
Según el hno Gordon, “La raíz de la palabra apologista [en español] viene del griego [apologian] y significa ‘respuesta´. En 1° Pedro 3:15 nos dice: “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.”
Según cita el autor de este artículo, “las biblias interlineales describen esta palabra [apologian] como: 1) una defensa verbal, un discurso en defensa de algo; ó 2) una declaración con un razonamiento o un argumento. “Según Wikipedia”, menciona el autor, “en el antiguo sistema legal griego, había un fiscal, que era quien acusaba a alguien y daba las razones para dichos cargos. El acusado a su vez respondía con una “apología” [defensa] defendiéndose de las acusaciones.”
Cito al hno Scott Gordon: “Algunos de los apologistas más destacados en la historia fueron Platón, Sócrates, Justino Mártir, Pedro Abelardo y Erasmo. Sus escritos están considerados entre las obras más grandes del pensamiento Cristiano. Pero el término apologética [o apología] no sólo se refiere a
lo religioso. También se usaba para describir la defensa escrita que hizo César de sus logros como emperador romano.” De hecho está considerada como una de las apologías más importantes del mundo antiguo.
“Así que, ¿quiénes son los apologistas hoy en día? Según la definición original del griego, todo abogado defensor es un apologista. Todo científico es un apologista porque tiene que defender su posición. Toda persona que se tituló es también un apologista ya que tuvo que defender su tesis o
disertación. Aquellos que presentan argumentos en defensa del cambio global climático son apologistas del cambio climático. Si Ud. Enciende la televisión en las noticias a menudo oirá a los comentaristas defendiendo sus argumentos. Lo que ellos están haciendo es apologética.”
Todo lo anterior nos da la base para enfrentar un problema que se está dando entre los mismos mormones. El hermano Gordon lo explica: “En varios posteos de Facebook ha habido un intento de diferenciar los términos erudito y apologista. Hacer esta distinción es una idea equivocada. Sería como
diferenciar entre lo que es un abogado defensor y un apologista. Por definición, un abogado defensor es un apologista tal como lo indica la raíz griega de la palabra apología. Y tal como se dijo anteriormente, cualquier erudito que tiene un título, o que ha defendido una posición ha actuado en
el rol de un apologista. Déjenme repetirlo de nuevo. CUALQUIER ERUDITO que ha defendido una posición es un apologista.”
El problema es que en la mayoría de los casos esta distinción ha sido hecha para darle un carácter peyorativo a la palabra “apologista” con el fin de descreditar a cualquier SUD que presente argumentaciones en favor del evangelio restaurado. Para contrarrestar esta falsa distinción, el autor nos señala que:
“Mientras que es verdad que todos los eruditos son apologistas, no es verdad que todos los apologistas son eruditos. [Es importante tener en cuenta que] los apologistas provienen de diferentes orígenes. Algunos son expertos en métodos de investigación y otros no. Este hecho puede enturbiar las aguas y crear extraños compañeros. Algunas personas se ponen a hacer lo que yo llamo “una mala apologética”. La mala apologética se salta a conjeturas prematuras o se apoya en escasas evidencias.
Otro problema de la mala apologética es que podría terminar en otra rama de la misma llamada polémica, palabra que en griego significa argumento “hostil”. Tal forma de discusión puede ser de muy mal gusto en nuestra comunidad mormona por la que trabajamos tanto en evitar.
La estrategia de calificar peyorativamente a una persona de “apologista” con el fin de desacreditarla es un absurdo, un argumento sin base ni mérito. También existe otro falso argumento en contra de los eruditos SUD para desacreditarlos diciendo que por ser SUD creyentes y activos ya parten con la idea de que su religión es la verdadera. (Nota del traductor: Con esto quieren implicar que no pueden ser objetivos porque parten de este hecho y por lo tanto cualquier cosa que digan no tiene mayor validez). Pero este mismo argumento es también otra fortaleza para los eruditos SUD (y apologistas SUD que no son eruditos). El hermano lo explica: “Otro argumento [para desacreditarlos] que he visto es que [dicen que] los apologistas ya tienen su opinión formada antes de ver la evidencia. Me refiero a la posición de que la mayoría de los apologistas SUD creen que la Iglesia SUD es la [verdadera] Iglesia de Jesucristo. Pero la gente que conozco no empezó con esa premisa. De hecho, muchos de ellos partieron primero con la pregunta si la iglesia era verdadera o no, lo estudiaron y luego llegaron a sus propias conclusiones. Fue sólo después de este proceso que se convirtieron en apologistas.
“El mismo proceso se aplica a todo aquel que defiende una cierta posición. Tanto los críticos como los creyentes típicamente inician una discusión partiendo de una serie de creencias desarrolladas anteriormente. Si no fuera así no podría haber discusión alguna. Pueden modificar sus posiciones a medida que van obteniendo más información pero parten desde una posición preconcebida. Así que, la próxima vez que escuchen a alguien menospreciar a otros tildándolos de “apologistas”, recuerden en realidad no es nada más que un ataque a la persona (“ad hominem”) en vez de un ataque al argumento en sí.” En otras palabras, es una táctica barata de tratar de invalidar un argumento descreditando a la persona (en lugar de invalidar el argumento del oponente con un contraargumento válido).
En resumen, y tal como lo dice el hno Gordon, “la próxima vez que vean que alguien intente separar los conceptos de erudito y apologista, recuerden que todos los eruditos son apologistas. La clave de todo esto es precisamente asumir y declarar nuestro el enfoque claramente desde el principio. Al asumir nuestra subjetividad (Nota del Traductor: de hecho no existe un enfoque humano con un 100% de objetividad), al asumir nuestra subjetividad estaremos demostrando nuestra honestidad para presentar argumentaciones en apoyo del evangelio con bases académicas consistentes y consecuentes.
En resumen, un erudito SUD es un miembro de la Iglesia activo y creyente que ha realizado estudios académicos (preferentemente universitarios) en algún área que pueda ser aplicada para desarrollar estudios sobre temas mormones (tales como arqueología, lingüística, demografía, sociología, biología, etc.) No existe ninguna universidad (ni siquiera de la Iglesia) que acredite a una persona con el título de “erudito SUD” en parte debido a la enorme cantidad de áreas de estudio que hacen prácticamente imposible que una sola persona las maneje todas. Felizmente, en los últimos años, y gracias al esfuerzo de varios eruditos SUD, universidades no mormonas están comenzando a tener algunos
ramos de estudios mormones, con algunos dictados por académicos no mormones. Y tal como lo señaló el hermano Gordon, todo erudito SUD es efectivamente un apologista pero no todo apologista SUD es un erudito. Y en un sentido general, todos somos apologistas.

Para dar sólo algunos nombres de eruditos SUD tenemos al fallecido Hugh W. Nibley (profesor universitario de idiomas orientales, historia y religión); Nibley fue el José Smith en ser el que primero que abrió el camino para un estudio académico del Libro de Mormón desde los puntos de vista lingüístico, cultural y religioso. Él nos mostró las increíbles correspondencias (similitudes) entre los contextos socioculturales, lingüísticos y religiosos entre el lejano oriente y el Libro de Mormón de tal manera que se hace prácticamente innegable que sus personajes proceden de dicho contexto. Su enorme legado está siendo llevado a diversas áreas de estudio por las nuevas generaciones de eruditos SUD, tales como Mark Alan Wright, profesor universitario y antropólogo con mención en estudios mesoamericanos. Wright es uno de los eruditos mormones que ha explorado los paralelos socioculturales entre los pueblos de Libro de mormón y las culturas mesoamericanas. (Ver mi artículo “La interacción de los Nefitas con las antiguas culturas mesoamericanas”)


Esta línea de investigación con el fin de establecer paralelos detallados (citando de numerosas fuentes históricas y científicas) ha sido llevado a un impresionante estudio que resume el trabajo de varias décadas de otro erudito, el antropólogo John L. Sorenson, en su monumental publicación “El Códice de Mormón” (Véase mi artículo sobre una entrevista a este autor y “El Códice de Mormón”).
Otro prestigioso erudito SUD es Richard L. Bushman, profesor universitario e historiador, considerado el mayor experto sobre la vida y obra del Profeta José Smith, incluyendo el contexto sociocultural y económico en que se desenvolvió. Cabe mencionar que la mayoría de estos eruditos no sólo enseñan o han enseñado en la BYU o en otras instituciones educativas mormonas sino que se han graduado también de otras prestigiosas universidades norteamericanas. Ellos son un botón de muestra de algunos de los más destacados eruditos SUD en el presente.
Si el hermano que publicó ese comentario despectivo entendiera lo expuesto en el presente artículo, sin duda se daría cuenta de la claridad, precisión y consistencia de la postura de los eruditos SUD y del valor de la apologética apoyada en sólidas argumentaciones académicas. Un verdadero erudito SUD parte de la base de un testimonio personal de la veracidad del evangelio restaurado y sobre dicho conocimiento espiritual, puede añadir percepciones del conocimiento académico que nace del estudio y la investigación científica que edifican y fortalecen nuestros testimonios del evangelio.
Traducción y análisis basado en el artículo publicado en el sitio FAIRMORMON titulado A SCHOLAR AND AN APOLIGIST – ARE THEY THE SAME? (“¿SON LO MISMO UN ERUDITO QUE UN APOLOGISTA?”) de su sección editorial Fairmormon’s President’s Message, Enero de 2015.
Autor del artículo (y traductor no oficial de las citas): Jorge Albarrán Riquelme Fecha: Valdivia, 5 Abril 2015

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