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Las Voces distintas

En la actualidad debido a la gran cantidad, variedad y popularidad de blogs y paginas web publicadas por miembros de la Iglesia en forma independiente, es necesario que los SUD podamos diferenciar con claridad entre estas “voces” y la “voz de la Iglesia”. Es lamentable que cada vez hay más de estas “voces” que afirman ser fieles miembros de la Iglesia pero que abiertamente critican la historia, la doctrina, las practicas y a los lideres de la Iglesia.

Este sitio por ejemplo no es la “voz de la Iglesia”, es solo la “voz” de quien desea buscar y compartir la sabiduría y el conocimiento que trae el evangelio restaurado. Aunque siempre trato de que todo lo que se publique aquí este de acuerdo con la “voz de la Iglesia”, debido a que mi conocimiento y comprensión es limitado e imperfecto, de seguro he cometido y cometeré errores, Además debido a que hay muchos temas que no están claros en las Escrituras y sobre los cuales la Iglesia no ha hecho una declaración oficial, yo me tomo la licencia de compartir las opiniones personales tanto de las autoridades generales como de los eruditos religiosos (sean o no SUD) y de vez en cuando mis propias opiniones.

Hoy es preocupante que cada vez hay más de estas “voces” que afirman ser fieles miembros de la Iglesia pero que abiertamente critican la historia, la doctrina, las practicas y a los lideres de la Iglesia.

En la Conferencia General de Abril de 1989 el Élder Dallin H. Oaks dio un claro y directo discurso titulado “Las Voces Distintas” (en ese momento el Internet recién se estaba desarrollando), han pasado ya 29 años y pareciera que este discurso fue dado en la conferencia pasada. Considero que las aclaraciones y advertencias del Elder Oaks hoy son más relevantes que antes, por eso comparto una selección de este discurso:

Pablo les dijo a los corintios que hay muchas clases de voces en el mundo y que todas tienen un significado (véase 1 Corintios. 14:10).

Mis comentarios se referirán a aquellas voces que hablan de Dios, de sus mandamientos y de las doctrinas, ordenanzas y prácticas de su Iglesia. Algunos de los que hablan sobre estos temas han sido llamados y se les ha dado autoridad divina para hablar. Otros, a quienes voy a llamar “voces distintas”, hablan sobre estos temas sin tener el llamamiento ni la autoridad para hacerlo.

En los cinco años que han pasado desde que fui llamado a ser Autoridad General, he visto muchos casos en que líderes de la Iglesia y miembros han tenido problemas debido a esas “voces distintas”. Estoy convencido de que algunos están confundidos entre lo que dice la Iglesia y lo que dicen esas “voces”. Como resultado, los miembros se desvían al hacer sus elecciones personales y la obra del Señor sufre las consecuencias.

Algunas “voces” son aquellas de hombres y mujeres con buenas intenciones que están tratando de servir a sus hermanos y de favorecer la causa de Sión. Sus esfuerzos encajan, en las enseñanzas del Señor que dicen que sus siervos no deben ser compelidos en todo, pero “deben estar anhelosamente empeñados en una causa buena, y hacer muchas cosas de su propia voluntad y efectuar mucha justicia” (DyC 58:27).

Otras “voces” persiguen intereses egoístas, tales como bienes, orgullo, deseos de sobresalir y poder.

Otras voces son los balidos de almas perdidas que no pueden oír la voz del Pastor y van al trote tratando de encontrar su camino sin Su guía. Algunas de esas voces dan consejos a los demás: los perdidos guían a los perdidos.

Algunas “voces” son aquellas cuyo objetivo declarado o secreto es el de engañar y devorar al rebaño.

El Buen Pastor advierte: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mateo 7:15; véase también 3 Nefi 14:15). En la Biblia y en el Libro de Mormón el Salvador encarga a sus pastores la tarea de vigilar y proteger al rebaño contra esos lobos (véase Hechos 20:28-29Alma 5:59).

Siempre ha habido “voces distintas” cuyo propósito es engañar; su existencia es parte del plan. El profeta Lehi enseñó que “es preciso que haya una oposición en todas las cosas” (2 Nefi 2:11; cursiva agregada). Y siempre ha habido otras “voces distintas” cuyo propósito es generoso y sano.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no trata de aislar a sus miembros de esas “voces”. Su enfoque, según el consejo del profeta José Smith, es enseñar principios correctos y dejar que sus miembros se gobiernen a sí mismos por medio de sus propias elecciones.

Por supuesto, la Iglesia tiene la responsabilidad de señalar cuál es la voz de la Iglesia y cuál no.

Por la misma razón, la Iglesia aprueba o desaprueba aquello que se vaya a publicar o a usar en las actividades oficiales de la Iglesia, generales o locales. Por ejemplo: tenemos sistemas para aprobar los materiales que se publican en nombre de la Iglesia o los que se utilizan para instrucción. Estos procedimientos aunque un poco lentos y pesados, tienen un beneficio importante: proveen un control de calidad espiritual que permite a los miembros confiar en la verdad de lo que se dice. Los miembros que escuchan la voz de la Iglesia no tienen que estar en guardia para no desviarse. En cambio no tienen esa misma seguridad cuando oyen las “voces distintas”.  (Elder Dallin H. Oaks. “Voces distintas”. Liahona. Julio de 1989. Página 34.)

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